Exintegrante de Los Paraguayos se emociona al recibir encomienda

Tras más de cincuenta años de residencia en Europa, el músico paraguayo Justo Pastor González (foto) vivió un momento cargado de emoción y nostalgia. Fue al recibir una encomienda postal remitida a través del Correo Paraguayo, un gesto que le permitió reencontrarse, simbólicamente, con su tierra natal. Esta situación fue vivida en Fleurier, que se encuentra en el cantón de Neuchâtel, a 78 kilómetros de Berna, capital de Suiza.

González, recordado por haber integrado en su momento el prestigioso conjunto Los Paraguayos junto al inolvidable Luis Alberto del Paraná, no ocultó su alegría al tener entre sus manos un envío proveniente de Paraguay. Más allá del contenido material del paquete, el hecho de recibir correspondencia llegada desde su país representó para él un puente afectivo con sus raíces, sus recuerdos y su historia personal.

«Es una emoción muy grande», expresó visiblemente conmovido. Para quien pasó más de medio siglo lejos de su patria, cada noticia, carta o envío procedente del Paraguay adquiere un valor especial, capaz de despertar memorias de su juventud, amistades entrañables y los años en que la música paraguaya conquistaba escenarios internacionales.

El exintegrante de Los Paraguayos destacó, además, la importancia del servicio postal como vínculo entre las personas, especialmente para quienes viven en el exterior. Señaló que recibir una encomienda enviada desde Paraguay le permitió sentir la cercanía de familiares, amigos y compatriotas, pese a la distancia geográfica que lo separa de ellos desde hace décadas.

La escena estuvo marcada por la emoción de un artista que dedicó buena parte de su vida a difundir la cultura paraguaya en el mundo. Al abrir el paquete, cada objeto parecía traer consigo una parte del país que lo vio nacer, evocando recuerdos imborrables de su trayectoria artística y de los tiempos compartidos junto a Luis Alberto del Paraná, figura emblemática de la música paraguaya.

Este emotivo episodio demuestra que, aunque los años pasen y los kilómetros se acumulen, los lazos con la patria permanecen intactos. Para Justo Pastor González, la encomienda no fue simplemente un envío postal, sino constituye un abrazo llegado desde Paraguay, capaz de recorrer océanos para tocar el corazón de un compatriota que nunca dejó de sentir cerca a su tierra.

Etiquetas

saltar al contenido